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Biblia Reina Valera 1960 Amén-amén -En la traducción clásica de la Biblia Reina-Valera 1960 (RVR1960), el lector atento encuentra una palabra que, aunque pequeña, resuena con una potencia teológica única: el “Amén”. Sin embargo, lo que distingue a esta versión de muchas otras modernas es su fidelidad a una fórmula particular del Nuevo Testamento: la doble expresión “De cierto, de cierto os digo” (en griego, amēn amēn legō hymin ). Este “Amén, amén” no es una simple afirmación litúrgica, sino la llave hermenéutica que abre el entendimiento del ministerio y la autoridad de Jesucristo. El Origen de “Amén” La palabra “Amén” proviene del hebreo ’āmēn , derivado de la raíz ’mn , que significa “ser firme”, “confiable” o “verdadero”. En el Antiguo Testamento (traducido en la RVR1960 desde el Texto Masorético), el “Amén” funcionaba como una respuesta de ratificación del pueblo a una maldición o bendición (Números 5:22; Deuteronomio 27:15-26), o como una doxología de alabanza (Salmo 41:13). El pueblo decía “Amén” para indicar “así sea” o “ciertamente”. No obstante, en los Evangelios, Jesús revoluciona este término. La Distinción de la RVR1960: El Doble Amén Mientras que en el Antiguo Testamento el “Amén” es una respuesta humana a la palabra de Dios, en los labios de Jesús se convierte en una afirmación de autoridad divina. La RVR1960 traduce consistentemente la frase griega amēn amēn como “De cierto, de cierto” o, en una lectura literal marginal, “Amén, amén”. Este doble amén es exclusivo del Evangelio de Juan, apareciendo 25 veces (Juan 1:51; 3:3, 5; 5:19, 24, 25, etc.). |
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