—No estamos aquí para daros recetas. Vamos a caminar juntos.
—Solo un fin de semana —le susurró—. Si no te gusta, nos vamos. pasos del camino neocatecumenal
El sol se filtraba entre los olivos de un pequeño seminario en las afueras de Madrid. Juan, un arquitecto de treinta y tantos años, llegó arrastrando los pies. Su mujer, Clara, lo tomó de la mano. —No estamos aquí para daros recetas